domingo, 1 de junio de 2014

ALCA MERCOSUR Y ALBA
“El interés que actualmente despiertan en América Latina los convenios de integración contrasta con la escasa atención que suscitaban estas iniciativas en el pasado. Ya es indudable la relevancia de estos tratados para la configuración futura de la región. Esta fisonomía será muy diferente si prevalecen los convenios bilaterales que sustituyen al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Alternativa Bolivariana para Nuestra América (ALBA) o formas aún impensadas de convergencia popular.
Cualquiera de estas variantes introducirá una transformación de largo alcance. Pero el sentido de este viraje es una incógnita que la vertiginosa mutación en curso no permite dilucidar con facilidad. Los tratados se suscriben y convalidan al mismo ritmo que se revisan o anulan. Estos giros han creado un rompecabezas indescifrable para sus propios artífices.
El MERCOSUR en Sudamérica y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA en inglés) en el norte del continente han cumplido más de una década. Pero están sometidos a fuertes correcciones, cuestionamientos y potenciales desgajamientos. La Comunidad Andina de Naciones (CAN) tiende a diluirse, a medida que prosperan los Tratados de Libre Comercio (TLCs) que Estados Unidos suscribe con varios miembros de esa asociación.
Otras iniciativas en danza –como la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN)– sólo aportan, hasta ahora, una nueva sigla sin contenido claro. Pero ciertos proyectos –la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP)– sacuden el tablero regional con propuestas más atractivas para los movimientos sociales y las organizaciones populares.”

Claudio Katz